Protegen la vida
Ayudan a prevenir accidentes y reducen el riesgo de lesiones o pérdidas humanas.
Ordenan el tránsito
Permiten que peatones, conductores y ciclistas se desplacen de manera organizada y segura.
Previenen accidentes
Alertan sobre peligros como curvas, cruces, zonas escolares, obras o condiciones adversas de la vía.
Garantizan una convivencia vial segura
Facilitan el respeto entre todos los usuarios de la vía, evitando conflictos y caos.
Son obligatorias por ley
No respetarlas puede generar multas, sanciones y la pérdida de puntos en la licencia de conducir.
Protegen a los más vulnerables
Cuidan especialmente a peatones, niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
Respetar las señales de tránsito es una responsabilidad de todos.
Cumplirlas salva vidas y contribuye a una cultura vial segura.
